La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
INTRODUCCION: Un domingo de fines de junio de 1914, en el pequeño pueblo de Sarajevo en Bosnia, un nacionalista serbio fanático acribilló a balazos al heredero del trono austríaco, el Archiduque Francisco Fernando, y a su esposa. Este asesinato fue la causa inmediata de la Primera Guerra Mundial. Durante algunos años antes de este crimen, muchos europeos esperaban que la guerra estallase de un momento a otro.
El odio, el temor, la suspicacia y las ambiciones nacionales crearon una atmósfera cargada de ominosos presagios en Europa. El crimen de Sarajevo fue sólo la chispa que prendió la conflagración. Más, ¿por qué quería el nacionalista serbio dar muerte a la pareja real? ¿por qué lo que parecía ser un mero incidente local llevó a la guerra seis semanas después, no sólo a Austria-Hungría y a Serbia, sino también a Alemania, Rusia, Francia, Bélgica y la Gran Bretaña? Para contestar estas preguntas, es necesario estudiar las causas básicas de la Primera Guerra Mundial, cuyas raíces se hunden profundamente en el siglo XIX.
Causas Básicas De La Primera Guerra Mundial
El Nuevo Nacionalismo engendra profundos rencores. "No veo otra justificación de la existencia de mi generación que no sea la esperanza de recuperar nuestras provincias perdidas". Esta declaración de un estadista francés, Poicaré, relativa a la Alsacia y la Lorena, ilustra el apasionado nacionalismo de muchos franceses antes de 1914. Es obvio que tal sentimiento acogería con beneplácito una guerra de desquite. No menos apasionado era el deseo de los nacionalistas italianos de arrebatar a Austria lo que ellos consideraban sus provincias perdidas, las italohablantes regiones de Trentino y Trieste. Los polacos, dominados por naciones extranjeras, querían la restauración nacional. Según hemos dichos, en los imperios austro-húngaro y turco vivían varias nacionalidades sojuzgadas. Las naciones balcánicas, como Servia, querían que sus compatriotas, súbditos de estos imperios, se les unieran para formar naciones balcánicas más potentes. Esto, naturalmente significaba el desmembramiento de aquellos imperios. Como era lógico suponer, Austria-Hungría y Turquía se oponían enérgicamente a tales designios. Rusia, potencia eslava, se consideraba a sí misma la protectora de los pueblos eslavos. El Paneslavismo confligía con una actitud de igual orden por parte de Alemania, el Pangermanismo. Austria-Hungría, con su gran población eslava, veía con singular aprensión el Paneslavismo ruso.
El espíritu recalcitrante del nuevo nacionalismo mantenía al rojo vivo estas pasiones. Los "supe patriotas" vociferaban fanáticos y desafiantes en defensa del honor nacional y fomentaban el odio entre las naciones.
El círculo vicioso del militarismo.
En aquella atmósfera de odio, temor y suspicacia, era inevitable el mantenimiento de grandes ejércitos y marinas. Pero, mientras mayores eran éstos, más aumentaban el odio, temor y la suspicacia. Europa se convirtió en un campamento armado, mientras cada nación trataba de aventajar a la otra en armamentos. La mayoría de las naciones europeas incrementaron los eje ejércitos regulares y organizaron grandes ejércitos ciudadanos mediante el reclutamiento de todos los varones aptos para el servicio militar obligatorio durante cierto período de tiempo. Las rivalidades en la construcción de marinas de guerra aumentaron la pesada carga de las contribuciones en Europa. Apoyaban esta loca carrera de armamentos, militares y marinos profesionales y fabricantes de pertrechos de guerra, como la Casa Krupp en Alemania. Ya que numerosos estadistas pensaban que su palabra tendría mayor fuerza si la apoyaban un gran ejército y una poderosa flota.
La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue el asesinato
Del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo, Servia (posterior
Yugoslavia), el 28 de junio de 1914. Austria presentó un ultimátum a Servia y el 28 de julio de declaró la guerra. El sistema de alianzas militares creado en los años precedentes entró entonces en funcionamiento. Rusia ordenó la movilización de sus ejércitos contra Austria, por afinidad con sus hermanos eslavos. Alemania, aliada del imperio austro-húngaro
DESARROLLO: El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austro-húngaro, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, fue el detonante inmediato de la guerra. Las causas subyacentes, como el imperialismo de las políticas exteriores de las grandes potencias europeas, incluidos el Imperio Alemán, el Imperio austro-húngaro, el Imperio Otomano, el Imperio Ruso, el Imperio Británico, Francia e Italia, jugaron un papel decisivo
Al comienzo de la guerra los dos bandos trataron de obtener una victoria rápida mediante ofensivas fulminantes. Los franceses agruparon sus tropas en la frontera con Alemania, entre Nancy y Belfort, divididas en cinco ejércitos. Previendo un ataque frontal en Lorena, organizaron el Plan XVII. Los alemanes tenían un plan mucho más ambicioso. Contaban con la rapidez de un movimiento de contorno por Bélgica para sorprender a las tropas francesas y marchar hacia el este de París (Plan Schlieffen de 1905) y luego enfrentarse a las fuerzas enemigas y empujarlas hacia el Jura y Suiza. Tan sólo ubicaron 2/7 de sus tropas sobre la frontera para resistir el ataque frontal en Alsacia-Lorena.
El comienzo del plan trascurrió perfectamente para el Reich. Sus tropas avanzaron sobre Bélgica el 4 de agosto, lo cual provocó la intervención inglesa. Posteriormente derrotaron al ejército francés en diversas batallas. Los franceses lanzaron simultáneamente el Plan XVII, pero resultó un fracaso debido a las armas automáticas que frenaron cualquier asalto y a un repliegue prematuro de las tropas hacia sus líneas. Semanas después estaban ya ubicados en el río Marne, donde chocaron con el Cuerpo Británico y el ejército francés, quienes frenaron el avance alemán. La derrota germana frustró el plan original y acabó con las expectativas de una conflagración breve, marcando el abandono definitivo de los planes anteriores a la guerra. En ese momento comenzó En 1914, los europeos pensaban que la guerra sería corta. Pero los generales, que habían estudiado las guerras napoleónicas, estaban equivocados en su enfoque inicial del enfrentamiento, basado en el uso masivo de la infantería. Respondiendo a la enorme eficacia de las armas (fusiles, armas automáticas y artillería pesada), las fortificaciones fueron reforzadas. La caballería sería inútil como medio para romper el frente.
Al comienzo de la guerra los dos bandos trataron de obtener una victoria rápida mediante ofensivas fulminantes. Los franceses agruparon sus tropas en la frontera con Alemania, entre Nancy y Belfort, divididas en cinco ejércitos. Previendo un ataque frontal en Lorena, organizaron el Plan XVII. Los alemanes tenían un plan mucho más ambicioso. Contaban con la rapidez de un movimiento de contorno por Bélgica para sorprender a las tropas francesas y marchar hacia el este de París (Plan Schlieffen de 1905) y luego enfrentarse a las fuerzas enemigas y empujarlas hacia el Jura y Suiza. Tan sólo ubicaron 2/7 de sus tropas sobre la frontera para resistir el ataque frontal en Alsacia-Lorena.
El comienzo del plan trascurrió perfectamente para el Reich. Sus tropas avanzaron sobre Bélgica el 4 de agosto, lo cual provocó la intervención inglesa. Posteriormente derrotaron al ejército francés en diversas batallas. Los franceses lanzaron simultáneamente el Plan XVII, pero resultó un fracaso debido a las armas automáticas que frenaron cualquier asalto y a un repliegue prematuro de las tropas hacia sus líneas. Semanas después estaban ya ubicados en el río Marne, donde chocaron con el Cuerpo Británico y el ejército francés, quienes frenaron el avance alemán. La derrota germana frustró el plan original y acabó con las expectativas de una conflagración breve, marcando el abandono definitivo de los planes anteriores a la guerra. En ese momento comenzó la «carrera hacia el mar»: los dos Ejércitos marcharon hacia el Mar del Norte; ataques y contra-ataques se sucedieron. La contienda se desarrollaría en territorio francés y belga. Las tropas británicas no tardaron en intervenir en mayor número, junto a los restos del ejército belga.
Mientras tanto, Austria-Hungría fracasó en su intento de tomar Belgrado, lo cual lograría después con ayuda alemana, en agosto del 1915. Rusia invadió Prusia Oriental, pero los generales de estado mayor prusianos Hindenburg y Ludendorff los batirán contundentemente en Tannenberg.
En el curso de 1915, dos nuevos países entraron en la guerra Italia del lado de los Aliados y Bulgaria al lado de las potencias centrales, que con este apoyo derrotan y ocupan a Serbia. Desde el comienzo de la guerra, el Vaticano y Suiza intentaron infructuosamente sondeos por la paz.
CONCLUSION:
La Guerra duró cuatro años, tres meses y catorce días. Representó un costo de 186000 millones de dólares para los países beligerantes. Las bajas en los combates terrestres ascendieron a 37 millones, y casi diez millones de personas pertenecientes a la población civil fallecieron indirectamente a causa de la contienda. A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz. Sin embargo, la mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al coste total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa completo organizado en catorce puntos, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la SOCIEDAD DE LAS NACIONES.